Nuestro primer fin de semana en Aragón y contacto con esta región del nordeste de España ha sido muy interesante. Nos ha sorprendido muy gratamente las variadas posibilidades con las que disfrutar: pasear por la ciudad de Zaragoza, descubrir la exuberante naturaleza del parque del Monasterio de Piedra, deleitarnos con pueblos con encanto, como el de Albarracín y sobrecogernos con la visita al pueblo viejo de Belchite.
Queriendo disfrutar de tan variadas experiencias y teniendo en cuenta las significativas distancias que hay entre ellas, nos alojamos en la ciudad de Zaragoza. Desde aquí, cada mañana ¡comenzaba una fascinante aventura!
Día 1. Monasterio de Piedra
A una distancia de 1.30 horas aproximadamente, llegamos al Parque Jardín Histórico del Monasterio de Piedra. ¡Una visita muy recomendada!
Acabamos de recorrer el parque, muy cansados, justo a la hora de comer. Tras la comida, en el restaurante hotel Río Piedra, aún nos esperaba un largo trayecto de vuelta en coche y planes para la tarde- noche en Zaragoza. Por lo que no nos dio tiempo de entrar al Monasterio. Queda pendiente.
Día 2. Belchite y Zaragoza
Suena el despertador muy temprano y nos ponemos rumbo a Belchite.
Belchite
Dos horas de trayecto, en el que lo cotidiano de escuchar música en el coche, o mantener una conversación, se interrumpe bruscamente cuando tenemos ante nosotros, a lo lejos, la imponente torre de la iglesia del Pueblo Viejo de Belchite. Las huellas de la barbarie y destrucción que dejó la Guerra Civil Española se dejan ver en su bombardeada construcción. Sensación indescriptible, estremecedora…estamos llegando a la zona cero de la catástrofe.
La visita, es muy interesante. Conocer la historia y caminar sobre los lugares en los que acontecieron hechos que marcaron el rumbo y el destino de generaciones, no tan lejanas en el tiempo, es fascinante.
Puedes conocer todos los datos de la visita y de la Batalla de Belchite en el enlace.
Merece la pena, entrar a la tienda “La casa encantada de Belchite” antes de la visita o bien a la salida. Encontrarás artesanía muy bonita y un trato fabuloso por la artista, dueña de la tienda.
En el pueblo nuevo de Belchite, a tan solo unos minutos en coche, se puede comer en alguno de sus bares. Nosotros tapeamos en la plaza del pueblo y después, nos fuimos a comer a Zaragoza.
Ciudad de Zaragoza
La ciudad tiene infinidad de lugares de interés para visitar. Sin embargo, debemos tener en cuenta que, con la ruta prevista, sólo hemos podido disfrutarla en las tardes-noches.
Los imprescindibles en Zaragoza son:
Visita a la Basílica del Pilar
Casi a la hora del cierre, aunque con tiempo para visitarla, llegamos a Basílica del Pilar. Imponente construcción barroca.
En su interior podemos contemplar los dos grandes frescos que dejaron huella del arte de Francisco de Goya.
Nuestra visita coincide con las fiestas Goyescas, que tienen lugar desde 2022 durante todo un fin de semana en el mes de mayo, en homenaje al artista aragonés. En la plaza de la basílica, nos encontramos con muchas referencias al artista.
Se puede subir a la Torre Mirador del Pilar, desde el cual dicen que se obtienen las mejores vistas a la puesta de sol Zaragozana. Aunque nosotros optamos por cruzar el puente de piedra para disfrutar de unas maravillosas vistas panorámicas al atardecer.
Tapeo en el Tubo.
Si estás en Zaragoza y no tapeas en el Tubo, no has estado en Zaragoza.
Situado en el casco antiguo, no lo delimita una calle concreta, ya que es un entramado de estrechos callejones, muy famosos en esta zona de la ciudad por los bares de tapas y restaurantes.
Saborear la gastronomía Zaragozana no puede ser más interesante pues, además, se pueden encontrar restos históricos de la ciudad (restos de la Muralla Romana, patios góticos y renacentistas, elementos barrocos, uno de los primeros cabarets de España, abierto a día de hoy…)
Zaragoza tiene otros puntos de interés histórico cultural, que no pudimos conocer por falta de tiempo. Algunos de los más destacados son los siguientes:
- Palacio de la Aljafería.
- Catedral del Salvador.
- Museos (museo de Goya, museo teatro de Caesaraugusta, museo de tapices, museo pilarista…)
- Parque Grande José Antonio Labordeta.
- Ibercaja Patio de la Infanta.
Día 3. Albarracín
El último día, visitamos Albarracín (Teruel). Un pueblo declarado Monumento Nacional de interés Cultural. Tiene el reconocimiento, además, de ser uno de los Pueblos más bonitos de España. Propuesto por la Unesco para ser declarado Patrimonio de la Humanidad.
Reconocimientos, sin duda, bien merecidos.
Recorrer sus callejuelas amuralladas, escoltadas por el castillo que aún vigila el territorio, te hará retroceder en el tiempo. Sus fachadas de piedra, sus puertas de madera, sus diminutas ventanas, sus miradores… te dejarán con la boca abierta.
Además de admirar su belleza arquitectónica y paisajística, es buen lugar para detener el paso, tomar un vermut o una cerveza bien fresquita y degustar su fabulosa gastronomía.